Stop al acoso escolar

 

El bullying o acoso escolar es una forma de maltrato infantil, realizado por menores, no por adultos y consiste en ataques verbales o físicos, aunque también puede realizarse de forma más indirecta, con exclusiones del grupo y, habitualmente, no a la vista de los adultos. Se puede producir en el entorno escolar (los colegios disponen de Protocolos de Bullying hace ya unos años) o fuera de él, a cualquier edad, si bien tratarlo en la adolescencia, normalmente, es mas complicado que en primaria. 

 

El bullying puede distorsionar la percepción del menor, afectar a su mundo interior, a la capacidad de adaptación y relación sana con los demás. El sufrimiento que genera el bullying puede provocar que el menor tome decisiones imprevisibles, haciéndose daño a si mismo o a los maltratadores.

 

Este tipo de maltrato puede sospecharse cuando se combinen situaciones de baja autoestima, fracaso escolar, fobia social, síntomas de depresión, ataques de rabia en el hogar, agitación física o ansiedad. Otras señales de que algo va mal y el menor no es capaz de expresarse, son manifestaciones corporales, tales como los dolores de la cabeza o de la tripa, incluso sufriendo pesadillas.

 

Es obligado que los educadores o los órganos escolares pertinentes, junto con los padres, intervengan para detener las situaciones de bullying. Además, ante las graves consecuencias que puede ocasionar, es fundamental la terapia psicológica.