Un sistema nervioso debilitado

 

En Capital Psicólogos tratamos toda clase de adicciones: a internet o redes sociales, consumo de alcohol, tabaco o cualquier tipo de sustancias, juego patológico, compras compulsivas, incluso adicción al trabajo o al deporte.

 

Detrás de cualquiera de estas tentaciones difíciles de manejar hay un déficit de control sobre los impulsos que llevan a la conducta adictiva.

 

Estamos en la era de las nuevas tecnologías, y estamos sobreestimulados; muchas vías de entrada que nos exponen a técnicas de seducción sofisticadas y un cerebro débil para afrontarlas, contando con pocos recursos para controlar esos impulsos que conllevan a conseguir la obsesión deseada.

 

El deseo viene acompañado con lo que llamamos síndrome de abstinencia. Cuando estamos en contacto con la adicción, los efectos positivos nos duran un tiempo pasado el cual empezamos a notar signos de malestar, nerviosismo. El cerebro nos coacciona y manipula hasta conseguir de nuevo la sustancia, el juego o cualquier tipo de objeto, sustancia o acción que esté asociado a un aprendizaje de bienestar instantánea, es ahí cuando los efectos de ansiedad bajan.

 

Hay un efecto que se llama tolerancia a la adicción que consiste en que cada  síndrome de abstinencia causa mayores síntomas negativos y el estímulo adictivo tiene menos efectos positivos, llegando la adicción a convertirse en un mero calmante de los síntomas desagradables provocado por la abstinencia.

 

Cada vez que pasa más tiempo, el sistema nervioso se va debilitando y de manera progresiva, cuesta más salir de la espiral adictiva. El cerebro llega a interpretarlo como una necesidad básica, como pueda ser beber o comer, y trata de  cubrirla como si la supervivencia estuviese amenazada.

 

Es un trastorno que se considera grave por afectar a las demás áreas de la vida. El efecto del consumo es que  la gente de nuestro alrededor se aleje. La familia, amigos, trabajo, hábitos saludables de vida, se ven afectados y la persona puede llegar a tomar decisiones drásticas al ver como todo aquello que daba sentido a su vida ha sido arrebatado, culpabilizándose de sus elecciones. El grado de afectación es tan grave que hay índices de suicidio por no contar con las habilidades necesarias para superar la adicción.

 

Los tratamientos de Capital Psicólogos para las adicciones han demostrado una de las formas más exitosas para superar el problema y recuperar el control. Es importante saber que hay una zona del cerebro, el neocortex (toma de decisiones), cuyas conexiones sinápticas están debilitadas y las técnicas avanzadas estimulan el fortalecimiento de dichas conexiones que consiguen la capacidad de romper el  mecanismo adictivo.