Sin ganas de nada

 

No tener ganas de hacer nada, pensamientos catastrofistas, desmotivación por la vida, gran esfuerzo para las pequeñas cosas del días a día. Si tenemos estos síntomas puede que estemos sufriendo depresión.

 

Evaluar el tipo de educación recibida, el estudio de la personalidad, la observación del funcionamiento a lo largo de la vida nos dan pistas sobre qué tipo de depresión está instalada.

 

La depresión y la tristeza se manifiesta a través de los tres sistemas:

 

  • Nivel cognitivo: Tiene relación con los pensamientos catastrofistas. La manera de pensar se vuelve cíclica, las anticipaciones de malestar se vuelven reales cuando el cerebro comprueba que el sufrimiento persiste. Hay un deterioro de las capacidades intelectuales y las conversaciones se vuelven referentes a manifestar el dolor.
  • A nivel emocional: están implicados los miedos, sentimientos de soledad, melancolía. Paradójicamente necesitan una comprensión que normalmente las personas de su alrededor no están preparadas para darles. Esperan que se reciba su queja y la reacción típica de ayuda es un consejo de ánimo.
  • Sensaciones físicas: Pesadez a la hora de realizar las cosas, angustia, nudo en la garganta, vacío en el estómago, hundimiento en el pecho, ganas de llorar.

 

 

Las personas con depresión necesitan comprensión, alguien que les acoja y ayude, alguien que les acompañe en ese camino para entender qué les pasa y que, a día de hoy, nadie les ha explicado.

 

En la actualidad, ya existen tratamientos actualizados para superar la depresión. El psicólogo está especializado en acoger la queja, combinando la delicadeza con una explicación coherente sobre su caso exacto, envuelto en las técnicas más avanzadas.