QUÉ SE PUEDE CAMBIAR

 

El protocolo utilizado con parejas, traigan el problema que traigan, comienza con una entrevista conjunta en la que, desde la primera sesión, se dan unas directrices a seguir y se realiza el registro a través de unos cuestionarios que se deben de completar individualmente. Estos son sobre la pareja pero además hay preguntas relativas a la historia personal. Las dos sesiones posteriores se dedican a realizar una entrevista individualizada a cada miembro de la pareja. Aquí, es de importancia ver cuál es la percepción de cada una de las partes, su interpretación y dónde señala el problema cada uno.

 

Es frecuente, en terapias de pareja convencionales, iniciar la terapia de cuando uno de los miembros, necesita atención más personalizada antes de llegar a la terapia conjunta, y esto es un error. En ocasiones los miembros de la pareja no están preparados para iniciar una terapia ya que ni siquiera son capaces de seguir unas mínimas normas de convivencia. 

 

Por todo ello, la evaluación inicial es muy importante. En Capital Psicólogos trabajamos en las primeras sesiones, más los cuestionarios, siguiendo un método de evaluación potente que nos permite ir orientando, con directrices mínimas a la pareja, lo que impulsa pequeños cambios en la forma de relacionarse la misma.

 

Supone mucho estrés que la pareja funcione con altibajos constantemente; al tratarse, de una figura íntima de amor, la necesidad de reparación y el proceso es laborioso, por lo que es fundamental ponerse en manos de profesionales con experiencia que acompañen en este, a veces complicado, camino.

 

Son conflictos de pareja frecuentes, las continuas discusiones y la falta o la mala comunicación. Puede, además, haber problemas añadidos tales como los celos, la falta de confianza, la insatisfacción sexual, problemas con las familias de origen, etc.

 

Afrontar los conflictos de pareja con la ayuda de profesionales, beneficia y apuntala unos cimientos sólidos en la pareja, basados en la comunicación y confianza mutua.