Autoestima, un arma poderosa

 

La autoestima es el autoconcepto que el niño tiene de su valía en distintos ámbitos de la vida. Es fuente de salud mental y viene de todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias sobre uno mismo que se han recogido hasta el momento. 

 

En torno a los 6 años, más o menos, el ser humano comienza a formar este concepto. Y entonces, el niño se forma una idea de cómo le ven las personas de su entorno, como padres, familiares, profesores, compañeros, etc. Pero en ocasiones, las características del entono pueden dificultar su concepto de valía, la cual quedará asumida y será la base para el asentamiento de experiencias posteriores desde esa perspectiva.

 

Un claro ejemplo sería el niño al que nunca se alaba por sus dibujos; cuando otro compañero sí sea alabado, pensará automáticamente: “yo no lo sé hacer”. Así se reforzará la idea de que no tiene valor cada vez que no le reconozcan algo. 

 

Una baja autoestima en el niño afecta hasta el punto que quedará predispuesto a comportarse, pensar; incluso sentir desde esa perspectiva de insuficiencia, con lo cual quedará afectado en el desarrollo de su personalidad.

 

No se trata de reconocer todo o todo lo contrario, evitar decirle lo que hace mal. Si no de estar pendiente de su etapa evolutiva para saber lo que podemos esperar de él, para así no exigirle por encima de sus posibilidades y reconocer su persona más que sus actos, que también.

 

A continuación, encontrareis un ejercicio de Verdadero/Falso,  para comprobar cuánto sabéis de la autoestima: 

 

  1. Alabar siempre al niño,independientemente de su comportamiento o su actitud. Es más importante que se quieran cada vez más.
  2. La mayor y mejor autoestima es la que la que se basa en logros reales, reforzando al niño como persona.
  3. Aunque la autoestima del niño suele comenzar sobre los 5 años, los años anteriores son fundamentales. Son los materiales básicos de la construcción posterior.
  4. No hay que regañarles nunca, es mejor no dejarles llorar, para que no se sientan avergonzados y así su autoestima no será baja.
  5. La verdadera autoestima se basa únicamente en los logros y metas conseguidos. Siempre son más importantes los resultados.
  6. Nunca criticar lo que dicen o hacen así no se enfadarán y estarán seguros de sus actos.
  7. La verdadera autoestima se basa fundamentalmente en el reconocimiento del niño como persona.
  8. No hay que hacerles cumplir las exigencias de la vida para que no se decepcionen y así evitar posibles frustraciones.
  9. Los niños que tienen conceptos negativos sobre sí mismos no toman en cuenta la alabanza o aprobación porque ya tienen el concepto negativo previamente.
  10. Es importante no bajar la guardia y exigirles continuamente para que no se relajen y maduren.

Respuestas: 1-F, 2-V, 3-V, 4-F, 5-F, 6-F, 7-V, 8-F, 9-V, 10F.