¿Qué es un hábito nocivo?
Es un comportamiento impulsivo que busca el placer o alivio inmediato. Son sustancias o actos que les evaden de la realidad. Existen diversos tipos de hábitos nocivos que varían según el objeto, hábito o sustancia que se tienda, pero por lo general causan pueden causar alteraciones y/o daños neuronales en el cerebro a largo plazo. Hay dos fenómenos que lo acompañana: El síndrome de abstinencia, el adolescente presenta ansiedad cuando no está en esa desconexión y la tolerancia a la sustancia o la acción, esto es, cuando más se utilizo menos efectos placenteros provocan y más necesidad hay de conectarse a ello.
En el caso de los adolescentes el problema se agrava debido a la falta de desarrollo del neocortex, zona prefrontal que se encarga de funciones como al responsabilidad, autocrítica, toma de decisiones maduras.
¿Por qué se tiene un hábito nocivo en la adolescencia?¿Qué hemos hecho mal?
Los adolescentes son imprevisibles, con personalidad inestable y ganas de experimentar, necesitan desafiar y negar a sus padres pues con ello se autoafirman. Este proceso de AUTOAFIRMACION es necesario para que su cerebro consiga desarrollarse hasta la siguiente etapa.
Es una enfermedad del cerebro, un mal funcionamiento unido a una etapa donde
todo es descubrir, atreverse, no se perciben consecuencias ni miedo. El Neocórtex o funciones de reflexión todavía no están completas. Los padres tendemos a culpabilizarnos pero es probable que la causa escapa a nuestro control.
Las emociones funcionan por “todo o nada”, son extremistas. El adolescente tiene crisis enigmáticas, siente apatía, presentan picos de energía y suelen pasar de ser al ombligo del mundo a percibirse como nadie en décimas de segundo . En esta etapa está el denominado “sentimiento de pertenencia al grupo” donde se puede iniciarse un consumo de drogas por estar a su alcance o escape de sus frustraciones aislándose en juegos de ordenador o los adictivos videojuegos online.
La edad es un factor muy importante en el consumo de drogas o malos hábitos con las nuevas tecnologías. El cerebro está más formado, es más completo, somos más capaces de decir NO, tenemos una identidad más definida a partir de los 18 ó 19 años que a los 14 años. El adolescente de 14 años tiene un cerebro en formación, muy probablemente no dirá que NO por no desmarcarse del resto, está en un periodo poco definido, en tierra de nadie.
En este sentido, las nuevas tecnologías representan una fascinante estimulación que, sin control, pueden resultar peligrosas.














