Pedir ayuda, un reto difícil

 

En ocasiones puede pasar que perdamos el control de nuestra vida y nos venga un sentimiento de culpabilidad o malestar por ello. Como si no nos estuviese permitido que nos pasasen esas cosas, como si tuviesemos que tener un equilibrio idílico sobre nuestras emociones y no fuese digno pedir ayuda para restablecerlo.

 

Un reto difícil para el ser humano, una de las cosas que más le cuesta hacer, es pedir ayuda en el plano emocional. Desde Capital Psicólogos consideramos que esta acción de pedir ayuda es difícil y admirable. Las personas inconscientemente prologamos en el tiempo diferentes grados de malestar, a veces insoportables por evitar acudir a un profesional de la salud como es el psicólogo.

 

Pero cuando la no resolución de nuestro bienestar se hace cada vez más presente, es hora de tomar una decisión firme y acudir al profesional. Algunas veces, la decisión viene influenciada por las personas de nuestro entorno que ya no saben como ayudar. Esta decisión provoca sentimientos de frustración y fracaso hasta que comprendemos que no estaba ni en nuestra capacidad ni en nuestros recursos el manejo de los conflictos que existían en nuestro interior.

 

Los pensamientos funcionales se vuelven disfuncionales, no hay sentimiento de calma, nuestro cuerpo muestra nerviosismo, el corazón se acelera, hay sensación de intranquilidad, puede ser que nos volvamos desconfiados, o celosos o que tomemos alguna sustancia para afrontar determinadas situaciones. Estos síntomas provocan diferentes grados de malestar y es la manera que tiene nuestro cerebro de que algo interno no funciona bien y hay que mirarlo, tal cual observamos nuestro aparato digestivo mediante una radiografía.

 

En Capital Psicólogos contamos con unas técnicas avanzadas que integradas con la terapia Cognitivo-Conductual convencional, nos hacen estar en la vanguardia respecto a otros centros de Psicología.