Las obsesiones suelen venir de preocupaciones tempranas

 

El cerebro es una estructura compleja en continuo aprendizaje. Cuando la persona tiene dificultades para manejar la incertidumbre y hay una necesidad imperiosa de controlar realidades que todavía no existen es cuando aparecen las obsesiones, compulsiones o preocupaciones intensas. Con este proceso obsesivo la mente intenta buscar la solución: averiguar el futuro, lo que la otra persona está pensando, lo que va a pasar, lo que no va a pasar. Todo lo que escapa a su control está metido dentro de la temática de las obsesiones.

 

Las obsesiones suelen venir de preocupaciones tempranas. Cuando se han convertido ya en un estilo de vida es porque en algún momento de la vida fueron necesarias para recuperar  la calma. Ha existido un entorno amenazante donde no cabía posibilidad de manejo, incapacidad para afrontarlo de manera exitosa y ha sido la única opción para restaurar un equilibro.

 

Las obsesiones pueden ir acompañadas de rituales, lo que se denomina Trastorno Obsesivo compulsivo (TOC) y los hay de limpieza, orden, comprobaciones, acumulación de objetos… Pero también pueden aparecer solas, lo que se denominan obsesiones puras. En cualquier caso son síntomas de malestar, no te deja vivir en el presente desde el disfrute y estar siempre pendiente.

 

Las preocupaciones en sí mismas forman una espiral de obsesiones ya que la persona al no verse capaz de reducirlas controlarlas, generan más obsesión. El origen es diferente al mantenimiento.

 

Es interesante aprender que el bucle de pensamientos se mantiene por el siguiente mecanismo: tengo preocupación, me produce ansiedad, hago el ritual (la compulsión) para reducirla, se reduce la ansiedad a corto plazo pero para la obsesión le sirve a corto plazo. Pasado ese tiempo vuelve la obsesión y se genera de nuevo la ansiedad, la cual no se tolera y se vuelve a la repetición de la compulsión y así sucesivamente.

 

El tratamiento consiste en coordinar la parte reflexiva con la parte automática donde se ubica la obsesión o compulsión. Esas preocupaciones y comportamientos reductores de ansiedad viven en una parte no reflexiva del sistema nervioso autónomo.

 

Se asocia la explicación realista a la calma y se utilizan técnicas para reducir la ansiedad que provoca el no hacer la compulsión.

 

En la terapia se investiga el origen, la comprensión de la función adaptativa en sus inicios Es un paso que aporta un material al psicólogo con el cual se trabajará en las sesiones. El objetivo no es la eliminación absoluta de la obsesión ya que no existe cerebro sin preocupación, sino la eliminación de pensamientos basura que nos crea un malestar y no cumplen los criterios de credibilidad.