Skip to main content

Bajo control de Esfínteres.

El cuerpo habla

Papá, Mamá, Pipí.

Terapia-infantil-control-esfinteres-madrid

Mi hijo moja la cama

En base al proceso madurativo de los niños, estos dejan los pañales alrededor de los 24 meses, sin embargo, se pueden dar situaciones en las que este proceso se retrase o por algún motivo, una vez conseguido el control de esfínteres, el niño sufra un retroceso. 
Cuando el niño nunca ha llegado a controlar los esfínteres estaríamos hablando de una enuresis o encopresis primaria
Si el niño controló esfínteres y a posteriori dejó de hacerlo, hablamos de enuresis o encopresis secundaria. 

¿Qué es el control de esfínteres?

El control de esfínteres es una habilidad que va adquiriendo el niño a medida que su proceso madurativo va avanzando. Es cierto que cada niño lleva su ritmo, sin embargo, lo frecuente es que hacia los 2-3 años este pueda dejar de usar pañales. 

¿Cuál es la diferencia entre la encopresis y la enuresis?

Si el niño hacia los 4 años presenta dificultades para el control de las heces, tanto diurnas como nocturnas podríamos estar hablando de un problema de Encopresis. Si hablamos de la orina lo llamamos Enuresis. 
 

¿Por qué los niños pueden presentar dificultades en el control de esfínteres?

Un niño puede presentar bajo control de esfínteres por causas diversas. Antes de nada, es importante descartar que este problema se deba a una causa genética, orgánica o a algún posible retraso en el proceso madurativo.
 
Otra de las posibles causas, puede tener un origen psicológico. Los niños no tienen la capacidad de un adulto de poner en palabras lo que sienten, lo que les pasa. Es por eso que, ante dificultades emocionales o psicológicas, lo manifiestan mediante síntomas como pueden ser el bajo control de esfínteres entre muchos otros. 
 
En estos casos, es importante centrarse en observar cambios en las circunstancias vitales, así como el entorno familiar del niño, pues puede ser que hayan podido ocasionarle al niño ciertas dificultades. 

¿Cómo trabajar el bajo control de esfínteres?

Como se ha mencionado en apartados anteriores, antes de realizar una evaluación psicológica es importante descartar una posible causa orgánica, para ello será necesario trabajar en coordinación con un médico. 
 
Una vez descartada esa causa, el psicólogo podrá empezar a llevar a cabo una evaluación psicológica que le permita delimitar el problema que hay detrás del bajo control de esfínteres. Una vez evaluado el origen, se delimitará el tratamiento más adecuado para el niño. Cada tratamiento será personalizado y propio de cada niño. 
 
En estos casos, es imprescindible el trabajo con los padres, se les acompañará mediante pautas y un seguimiento de los resultados. Asimismo, es importante la coordinación con otros profesionales como médicos o tutores. 
Terapia-familiar-madrid2

Últimas Entradas