Stop abusones

 

El bullying o acoso, no es fácil de identificar, ya que es habitual, que debido al a vergüenza que experimenta el niño, trate de disimularlo y ocultarlo. Las manifestaciones más comunes son la desobediencia, mal sentido del humor, dolores localizados (cabeza, tripa,…), a veces retraimiento, etc.

 

Puede pasar que el niño no avance aunque el episodio de acoso haya quedado atrás, debido a un estancamiento en el pasado, que no le permite resolverlo, es como si persistieran los miedos, acentuando su timidez. Si la situación de acoso ha sido lo suficientemente fuerte para producir un cambio en la personalidad del niño, ha de ser tratado, pues su desarrollo emocional y de su personalidad posterior, van a depender de ello.

 

En los los casos de bullying en niños, hay que trabajar con ellos, con sus padres y, adicionalmente, con la institución escolar donde se produce el acoso.