La punta del iceberg

 

Hay que tener en cuenta que los complejos son habituales en la edad a la que nos estamos refiriendo. En ocasiones detrás de dichos cambios de humor es posible que pueda haber una depresión, detrás de una agresividad pueda haber un consumo de drogas o detrás de una impulsividad puede llegar a haber un cerebro inmaduro que no corresponde con la edad del adolescente.

 

Los cambios emocionales en el menor pueden ser naturales debido a la revolución hormonal, física, emocional o en ocasiones es un indicativo de que algo no funciona bien. Detrás de todo esto puede haber un trastorno de conducta alimentaria, bullying, complejos, baja autoestima o problemas psicológicos en la adolescencia.

 

En el caso de tener la sospecha que esos cambios de humor en el adolescente están ocultando algo más profundo, debe ponerse en manos de un especialista, informando de lo que le sucede y se procederá a hacer una valoración, donde se descartará o por el contrario se hará un diagnostico preciso para llegar a la prevención del problema.